lunes, 18 de marzo de 2024

 

Notas sobre “cuentos de mujeres valientes”, de Emilia Pardo Bazán.

“El indulto”

El cuento dice más por lo que referencia y sugiere que por lo que cuenta.

El relato centra su argumento en varias ideas que estarían en la base de las demandas de reforma social, ya entonces de máxima actualidad, solicitadas por buena parte de la sociedad española de fínales del siglo XIX.

Estas ideas argumentales se podrían expresar de esta forma:

- una mujer sin posibles, que vive en la necesidad con su hijo trabajando de asistenta lavandera en  una zona rural, se ve obligada, por ley,  a convivir con su marido indultado , que la ha arruinado y que además asesinó a la madre de ella.

- Un Código Civil que impide la concesión del divorcio por libre voluntad de los cónyuges, otorgado solo si se justifican malos tratos y previo costosos pleitos.

- Un sistema carcelario y un Código Penal  que en lugar de reinsertar a los presos les concede, discrecionalmente, indultos en función y en cuantía  de si el recién nacido es príncipe heredero o princesa

Con estas ideas la autora las organiza en un relato de ficción bastante verosímil, posiblemente real.  En el cuento de “ El indulto” hay intimidación hacia la mujer, violencia implícita y explicita; pero sobre todo hay crítica social hacia unas instituciones y leyes que mantienen la desigualdad de trato, especialmente hacia la mujer.

Un relato en cuatro etapas.

El desarrollo del cuento mantiene la tensión hasta el final mediante una secuencia de cuatro tiempos.

 

 

 

 

Presentación de los personajes.

En el primero, la autora hace una presentación de los personales en la que despliega su estilo realista-naturalista plasmado, sobre todo, en detallar sus condiciones sociales en las que están inmersas.

Comienza la descripción por Antonia, que la presenta como mujer sufriente y víctima de un destino desgraciado. Desgastada físicamente por el trabajo de asistenta de  lavandera, angustiada y rota emocionalmente por el asesinato de su madre a manos del marido  de Antonia, y amenazada por este tras inculparlo a la policía. Sola, empobrecida y madre de un hijo menor que no conoció a su padre, y al que, durante su lactancia, lo habían criado las vecinas ante la incapacidad de la madre para hacerse cargo de él:

La autora añade, como otro personaje más, el ambiente de las vecinas; mujeres trabajadoras, solidarias, que saben la historia de Antonia pero callan para no aumentar su dolor, van comentando chismes, rumores. Son el verdadero motor del cuento, ya que introducen la acción a través de sus comentarios y opiniones, consejos, etc.

El marido de Antonia reúne todos los vicios que la sociedad detesta y condena:  codicioso, violento, ladrón y asesino de su propia suegra. (recuerda, en versión chapucera a Raskólnikov, en Crimen y castigo). Es otra víctima de sus condiciones y con un destino imposible de cambiar, ni siquiera en la cárcel.

Por otra parte, al hijo lo presenta como asustado, débil, carente de afecto e incapaz de servir de ayuda. Exigente ya con su madre…Otra víctima más de su condición social.

 

 

El determinismo de los personajes.

Emilia Pardo Bazán utiliza aquí un estilo naturalista y determinista en la trayectoria vital de los personajes; los presenta con un destino predeterminado por su condición e incapaces de salir de ella; mucho menos capaces para luchar por cambiar sus condiciones.

El trasiego de emociones y la implicación del lector.

  En el segundo contenido del cuento la autora crear tensión en los personales, especialmente en Antonia, a través de los rumores de las vecinas sobre un posible indulto por la boda real ( ¿Alfonso XII con M.ª Cristina de Habsburgo?) del que se podría beneficiar el marido, reduciéndole la condena. Pasado este temor le sigue otra noticia, esta vez de verdad, de la inminencia de otro indulto por el nacimiento de una princesa ( ¿María de las Mercedes?).

Es en esta parte donde la autora aprovecha, veladamente, para criticar y poner en evidencia lo desfasado de las leyes penales, la discrecionalidad de los indultos (según nazca de los reyes varón o hembra) y, como consecuencia, de lo injusto, costoso e inútil de los pleitos para las personas humildes si quieren conseguir el divorcio.  En esta parte del cuento se trabaja el abatimiento de Antonia y la solidaridad de las vecinas.

El tercero de los contenidos tiene por objetivo literario hacer de contrapunto con el anterior, introduciendo movimiento y emoción; en este caso de esperanza y alegría por parte de Antonia al creer que su marido puede estar muerto.  Aquí la autora se sirve de un rumor que proviene del ambiente de las vecinas. Es quizás la parte del cuento en la que implica más al lector y le hace transitar por la emoción de liberación que siente Antonia.

Final abierto y pesimismo ante el futuro.

La cuarta parte incluye el desenlace final, el desengaño y la cruda realidad con el regreso del marido, la desilusión y el abatimiento de Antonia frente a la realidad de la inevitable convivencia con él, según lo dictado por la Ley. La muerte natural(?) de Antonia deja un final abierto con la fuga del marido. Detalle que redunda en el sentimiento de pesimismo e injusticia social.

 

 

Otras referencias implícitas a las que se hace relación en el cuento.

Como señalábamos al comienzo, el cuento dice más por lo que referencia que por lo que cuenta. Entre los mensajes que la autora va “dejando caer”, estarían:

-     Es preciso acabar con las situaciones de Violencia doméstica, maltrato y abuso hacia la mujer.

Son situaciones de desigualdad, que incluyen a veces violencia psíquica, físicas ejercidas, por lo común, desde figuras masculinas de autoridad, ya sea el marido, el padre, o, de manera más impersonal, desde figuras y cargos de poder en las instituciones como jueces, abogados, etc.

“El indulto”, como cuento “con mensaje”, reúne las condiciones de abuso, intimidación, amenaza, y crítica social hacia las instituciones.

La violencia domestica es un tema recurrente en la obra de Pardo Bazán. En el libro que comentamos hay por lo menos seis cuentos que desarrollarían esta temática, además de otras añadidas. (“El indulto”, “El encaje roto”, “La novela de Raimundo”,” La puñalada”, “Entre humo”, “Las medias rojas”…).

Algunos estudiosos de la obra de Emilia Pardo Bazán, destacan el tema de la violencia doméstica, hoy diríamos “de género, como un tema recurrente y que tendría su origen, según estos mismos investigadores, en un hecho oscuro y violento ocurrido en la familia paterna de la autora, aunque ella nunca lo comento. Su abuela paterna, Doña Joaquina Mosquera, murió asesinada a manos de su segundo marido Juan Rey Perfume que la degolló, suicidándose después.

-     Es clara la necesidad de cambios sociales y legislativos en el estatus de la mujer casada en la España de finales del siglo XIX. El divorcio.

Desde 1875 hasta la reforma del Código Civil de 1886, La legislación decimonónica en materia matrimonial se regía por la legislación civil y por las disposiciones tridentinas que disponían una condición jurídica para las mujeres que dista sustancialmente de la ordenada para los varones.

Los conflictos derivados de ciertos casamientos fue uno de los temas más tratados no solo por la literatura costumbrista, realista y naturalista de la segunda mitad del siglo XIX ( Larra, Galdós, Juan Valera, Clarín..)   sino también por hombres y mujeres juristas, especialmente estas, que trataban de reformar la legislación positiva en igualdad con el hombre en diferentes ámbitos, como luego veremos.

Es preciso legislar sobre el divorcio en beneficio de ambos cónyuges, especialmente de la mujer.

En el cuento se reseña el infructuoso intento de Antonia visitando abogados para tratar de conseguir el divorcio de su marido. Este apartado hace referencia indirecta a la situación que se estaba dando al aplicar Decreto de 9 de febrero de 1875 que modificaba la ley Provisional del Matrimonio Civil de 1870.

Dicha ley contempla en su Capítulo VII el divorcio, pero lo trata desde el punto de vista canónico, El divorcio así considerado no disolvía el matrimonio, solo interrumpía la vida en común previo que se dieran unos requisitos tasados que eran desiguales para la mujer respecto a los exigidos para el hombre.

Como bien se queja Antonia de su conversación con el abogado, este le dice que “hay que justificar maltrato del marido”.

Son varias e importantes las voces y los escritos que desde el derecho y la política se dirigía hacia la reforma legislativa del divorcio en la España de finales de siglo XIX , en concreto de esta Ley Provisional. (“El matrimonio” de Joaquín Sánchez de Toca, 1873). Esta labor de reforma sobre el divorcio y”  la cuestión (jurídica) de la mujer”, continuara a lo largo del primer tercio del siguiente siglo con figuras como las de Carmen de Burgos, entre otras.

Este cuento fue publicado en La Revista Ibérica, núm. 1 de 1883. La fecha es importante, ya que es previa a la reforma del código penal de 1889, que reconocerá dos formas de matrimonio: el canónico, que deben contraer los que profesen la religión católica, y el civil, que se celebrará al modo que determina este Código».

La labor periodística de Pardo Bazán iba dirigida a “calentar motores” para convencer a una minoría influyente de la necesidad de cambios sociales.

La fecha también tiene un significado personal, ya que coincide con el largo y complejo proceso de separación que vivo la escritora con su marido, José Quiroga, que “concluiría” en 1884, y que había comenzado 10 años antes.

-     Es preciso modificar las condiciones que se dan en las cárceles españolas para que cumplan su labor de reinserción.

En el cuento, Antonia duda de la hipótesis de las vecinas de que su marido se pueda regenera en la prisión, “se volviera de mejor idea” :  

<<Meneaba Antonia la cabeza entonces, murmurando sombríamente:—¿Eso, él?, ¿de mejor idea? Como no baje Dios del cielo en persona y le saque aquel corazón perro y le ponga otro...>>

 

 

Eran muchas también las voces y los trabajos que apuntaban a la necesidad de cambio de las condiciones de vida y de trato que se vivían en las cárceles españolas de finales del siglo XIX, especialmente las de las mujeres.

Una de estas voces fue la de Concepción Arenal, nacida en 1820, gallega también como Emilia y, aunque mayor que esta, buena parte de su obra, periodística, humanista y de reforma carcelaria hacia la mujer presa, fue contemporánea con el trabajo de Emilia Pardo Bazán y, al igual que ella,  fue intelectual humanista, periodista y escritora, visitadora de prisiones y  cuya obra se encuadra también dentro del Realismo literario. Si analizamos la publicación de los trabajos de Concepción Arenal y la publicación del cuento “El indulto” de Emilia Pardo Bazán, podemos suponer que buena parte de los contenidos del mismo se encuadraban ya en un ambiente de reforma social de finales del sigo XIX.

‘La beneficencia, la filantropía y la caridad’ (1860), ‘Cartas a los delincuentes’ (1965), ‘La mujer del porvenir’ (1869) ‘Estudios Penitenciarios’ (1877) ‘El visitador del preso’ (1891) o ‘La educación de la mujer’ (1892).

Una labor de reforma que sería continuada durante el primer tercio del nuevo siglo por dos mujeres: Victoria Kent y Clara Campoamor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conclusiones.

 El Indulto de Emilia pardo Bazan se escribe en un momento histórico de encrucijada personal y social en la España de la restauración, con un rey ( Alfonso XII ) casi agonizante y con reformas sociales pendientes ante  los cambios que se estaban dando en la sociedad española de finales del siglo XIX. Se puede considerar un cuento “con mensaje” que vehiculiza o divulga ideas a través de una ficción, por otra parte, bastante determinista con los personajes y bastante pesimista respecto a sus posibilidades de transformación. Es un relato para ser leído en la prensa  por una minoría selecta e influyente capaz de liderar, desde arriba, las reformas sociales necesarias. Es, por parte de la escritora, un posicionamiento elitista y compartido dentro del liberalismo conservador de la época.

 

Bernardo y Soledad.

Marzo 2024.

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